Por José “Joe” Vargas | Tiva TV
San Juan, Puerto Rico — El simple acto de caminar descalzo y sentir la tierra bajo la planta de los pies es más que una experiencia sensorial: es una forma de conexión biológica con el planeta que influye directamente en nuestra salud física, emocional y energética. Nuestros pies, repletos de terminaciones nerviosas y receptores eléctricos, están diseñados para interactuar con el suelo, absorbiendo electrones libres que equilibran nuestro organismo y reducen el estrés. Sin embargo, esta práctica natural —conocida como earthing o conexión a tierra— solo puede aportar beneficios cuando el suelo está vivo, fértil y libre de contaminantes.
Hoy, esa pureza está en entredicho. Hace un año, salió a la luz pública la controversia sobre los herbicidas que LUMA Energy utilizó en su plan de manejo de vegetación, generando una ola de preocupación ambiental que aún resuena. Según una investigación del programa de televisión “Cuarto Poder” (WAPA-TV), cuatro de los 17 herbicidas incluidos en el plan de LUMA —Arsenal Habitat, Ranger Pro, View Point y Velpar L VU— estaban prohibidos en Puerto Rico hasta que se registraran ante el Departamento de Agricultura. Entre estos productos se encuentra el glifosato, un compuesto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica como “probablemente carcinógeno”.
A pesar del tiempo transcurrido, los expertos advierten que los efectos residuales de estos químicos pueden permanecer en el suelo por años, infiltrándose en el agua subterránea y afectando la microbiota esencial del ecosistema. Pero la importancia de tener contacto correcto con el suelo, nos llama a buscar áreas seguras donde practicar el earthing. Ambientalistas insisten en que, además de la tala masiva proyectada en más de 16,000 millas de tendido eléctrico, la contaminación provocada por estos herbicidas podría seguir afectando la salud pública, incluso al caminar descalzos sobre terrenos contaminados.
⚡ La ciencia detrás del “earthing”
En un mundo dominado por el cemento, los zapatos sintéticos y los dispositivos digitales, volver a caminar descalzo sobre tierra, césped o arena puede restaurar parte del equilibrio perdido. Investigaciones publicadas en el Journal of Environmental and Public Health (Chevalier et al., 2012) revelan que el contacto directo con la superficie terrestre permite la transferencia de electrones libres que reducen los niveles de cortisol, la hormona del estrés, estabilizan el sistema nervioso y mejoran el estado de ánimo.
Un estudio en Journal of Inflammation Research (Oschman et al., 2015) comprobó que el earthing disminuye la inflamación crónica al neutralizar radicales libres, ayudando a prevenir enfermedades como la diabetes, la artritis y los trastornos cardiovasculares. Asimismo, investigaciones en el Journal of Alternative and Complementary Medicine (Chevalier, 2015; Ghaly & Teplitz, 2004) demostraron que esta práctica mejora la circulación, regula los ritmos circadianos y favorece un sueño reparador.
Por otro lado, la exposición a microorganismos saludables presentes en suelos vivos —documentada por Rook (2013) en Nature Reviews Immunology— refuerza el sistema inmunológico y disminuye alergias y enfermedades autoinmunes. Pero cuando el suelo está contaminado con herbicidas y metales pesados, estos mismos microorganismos desaparecen, y con ellos, los beneficios de la conexión natural.
☣️ El suelo contaminado: un enemigo invisible
El caso de los herbicidas de LUMA, aunque ocurrió hace un año, sigue siendo una advertencia clara: no basta con volver a la naturaleza si el suelo ya está enfermo. Estudios como el de Hernández et al. (2013), publicados en Environmental Health Perspectives, evidencian que pesticidas como los organofosforados y neonicotinoides alteran el sistema nervioso y hormonal, incrementando el riesgo de cáncer. El simple contacto con la piel —como ocurre al caminar descalzos sobre superficies tratadas— puede permitir la absorción dérmica de estos compuestos, anulando los beneficios del earthing y exponiendo al cuerpo a toxinas invisibles.
La OMS (2020) advierte que los pesticidas no solo afectan la salud humana, sino también destruyen la biodiversidad microbiana del suelo, alteran el ciclo del agua y reducen la capacidad natural de la tierra para regenerarse. Esto convierte la práctica ancestral de caminar descalzo en un potencial riesgo, especialmente en terrenos donde los efectos químicos de fumigaciones pasadas aún persisten.
🌱 Proteger el suelo es proteger la vida
Los científicos coinciden: el suelo es un organismo vivo, y su equilibrio bioeléctrico forma parte del ecosistema que mantiene la salud humana. Por eso, protegerlo de pesticidas y de corporaciones que priorizan la eficiencia económica sobre la salud pública es una obligación moral y sanitaria. La promoción de agricultura orgánica, reforestación y permacultura se perfila como el camino más efectivo para garantizar que la tierra siga siendo una fuente de energía curativa y no un foco de contaminación.
“El suelo no es solo lo que pisamos; es el medio a través del cual la vida nos toca”, explicó el investigador James Oschman, coautor de uno de los estudios sobre earthing. “Cada electrón que absorbemos de la tierra es parte de una conversación eléctrica con el planeta. Si contaminamos el suelo, rompemos ese diálogo vital”.
🌎 Una reflexión urgente
Caminar descalzo es un gesto ancestral que nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos. Pero en tiempos donde las huellas químicas de LUMA Energy aún persisten en algunos suelos del país, la salud comienza por proteger la tierra que nos sostiene.
Cada paso descalzo debería ser también un acto de conciencia: defender la pureza del suelo es defender nuestra propia vida. 👣💚
🧾 Fuentes:
Chevalier, G., et al. (2012). Journal of Environmental and Public Health.
Oschman, J. L., et al. (2015). Journal of Inflammation Research.
Ghaly, M., & Teplitz, D. (2004). Journal of Alternative and Complementary Medicine.
Chevalier, G. (2015). Journal of Alternative and Complementary Medicine.
Rook, G. A. (2013). Nature Reviews Immunology.
Hernández, A. F., et al. (2013). Environmental Health Perspectives.
Cuarto Poder (WAPA-TV), 2024–2025.
IARC (2015). Monographs Volume 112.
OMS (2020). Pesticides and Health.

