Cámara hiperbárica: cómo funciona y cuáles son sus beneficios comprobados
La oxigenoterapia hiperbárica puede ayudar a sanar determinados tejidos y tratar algunas emergencias médicas. Su utilidad depende del diagnóstico, del tipo de tratamiento y de una evaluación profesional.
El oxígeno es indispensable para la vida y también participa en los procesos de reparación del cuerpo. En una conversación del programa Be Healthy, la Dra. Damaris Reyes y sus invitados hablaron sobre la cámara hiperbárica y las posibilidades de esta terapia. Pero ¿qué hace exactamente y en qué situaciones puede ayudar?
¿Qué es una cámara hiperbárica?
La oxigenoterapia hiperbárica consiste en respirar oxígeno medicinal dentro de una cámara cuya presión es mayor que la presión atmosférica normal. Esa combinación permite que llegue más oxígeno a la sangre y a ciertos tejidos. El tratamiento se realiza bajo supervisión y su duración y número de sesiones dependen de la condición que se atiende.
Beneficios en situaciones específicas
La cámara hiperbárica tiene aplicaciones médicas reconocidas. Entre ellas se encuentran:
- Apoyar la cicatrización de algunas heridas difíciles de sanar, como ciertos casos de úlceras del pie diabético.
- Ayudar a preservar tejidos comprometidos, incluidos determinados injertos o colgajos de piel en riesgo.
- Tratar lesiones de tejidos causadas por radioterapia.
- Formar parte del tratamiento de ciertas infecciones graves de tejidos o huesos.
- Atender emergencias, como la intoxicación por monóxido de carbono, la enfermedad por descompresión y las burbujas de aire en los vasos sanguíneos.
En varias de estas situaciones, la oxigenoterapia hiperbárica se utiliza junto con otros tratamientos, como el cuidado de heridas, medicamentos o cirugía. La decisión de recomendarla depende de una evaluación médica individual.
¿Sirve para recuperarse de cualquier cirugía o para vivir más?
Durante la conversación de Be Healthy también se plantearon posibles usos relacionados con la recuperación de cirugías estéticas, la salud de la piel y la longevidad. Son temas que despiertan interés, pero no se puede asegurar que la cámara hiperbárica acelere la recuperación de toda cirugía, prevenga cualquier infección o prolongue la vida. Tampoco debe interpretarse que una persona sana necesita sesiones para «oxigenarse» preventivamente.
La FDA advierte que algunas clínicas promocionan la terapia para condiciones y fines que no cuentan con su autorización. Antes de iniciar un tratamiento, conviene preguntar qué beneficio se espera para el diagnóstico concreto de esa persona y qué evidencia lo respalda.
Seguridad: qué preguntar antes de entrar
La terapia suele tolerarse bien, pero puede causar dolor o lesiones en los oídos, presión en los senos paranasales y cambios temporales en la visión. Las complicaciones graves son poco frecuentes. Además, las concentraciones altas de oxígeno aumentan el riesgo de incendio, por lo que la capacitación del personal, la supervisión continua y el cumplimiento de las normas del equipo son esenciales.
Antes de recibir una sesión, pregunta cuál es la indicación médica, qué tipo de cámara se utilizará, quién supervisará el procedimiento y cómo se atenderá cualquier molestia o emergencia. La FDA aconseja acudir a un hospital o centro inspeccionado y acreditado cuando un profesional de salud recomiende esta terapia.
La cámara hiperbárica es una herramienta valiosa cuando se utiliza para la persona y la condición adecuadas. Informarse sobre sus beneficios reales permite tomar decisiones de salud con expectativas claras y en coordinación con el equipo médico.

