Imagen promocional del programa Arrancando con Hugo, donde el Master Mechanic Hugo Molina explica las diferencias entre los refrigerantes verde, rojo, azul, rosa y amarillo, y la importancia de utilizar el coolant correcto para evitar daños al motor.Imagen promocional del programa Arrancando con Hugo, donde el Master Mechanic Hugo Molina explica las diferencias entre los refrigerantes verde, rojo, azul, rosa y amarillo, y la importancia de utilizar el coolant correcto para evitar daños al motor.

Coolant: ¿Estás protegiendo el motor de tu automóvil o lo estás destruyendo sin saberlo?

El Master Mechanic Hugo Molina explica en Tiva TV por qué utilizar agua en lugar de refrigerante, mezclar diferentes tipos de coolant o ignorar las especificaciones del fabricante puede terminar provocando costosas reparaciones.

En una edición especial del programa Arrancando con Hugo, transmitido por Tiva TV, el Master Mechanic Hugo Molina dedicó el espacio a explicar uno de los aspectos del mantenimiento automotriz que muchos conductores pasan por alto: el uso correcto del coolant, también conocido como refrigerante del motor.

Aunque para algunos propietarios de vehículos el coolant parece ser simplemente un líquido de color que se añade al radiador, Molina explicó que se trata de un componente fundamental para proteger el motor, controlar su temperatura y evitar el deterioro de numerosas piezas internas.

Su advertencia fue clara: no todos los refrigerantes son iguales, no todos se pueden mezclar y utilizar uno incorrecto puede terminar costando miles de dólares en reparaciones.

¿Por qué no debemos utilizar solamente agua en el radiador?

Uno de los primeros temas abordados por Molina fue la costumbre de algunos conductores de utilizar agua corriente para completar el nivel del radiador.

Según explicó, el agua por sí sola no ofrece todas las propiedades protectoras que requiere el sistema de enfriamiento de un vehículo moderno.

Entre los problemas que identificó se encuentran:

  • Corrosión interna: el agua sin los inhibidores adecuados puede favorecer la oxidación y el deterioro de componentes metálicos.

  • Daños a la bomba de agua: los refrigerantes contienen aditivos que ayudan a proteger los componentes del sistema.

  • Cavitación: fenómeno que puede provocar erosión en determinadas superficies metálicas.

  • Sobrecalentamiento: una mezcla de refrigerante correctamente formulada proporciona protección contra la ebullición.

  • Deterioro de radiadores y componentes de aluminio: la corrosión puede provocar filtraciones y averías costosas.

Molina también abordó los problemas de corrosión relacionados con fenómenos electroquímicos, explicando que, en su experiencia trabajando con electromecánica automotriz, el deterioro del sistema de enfriamiento puede tener consecuencias que van más allá del radiador.

El especialista destacó que estos daños no necesariamente aparecen de inmediato. Pueden desarrollarse progresivamente hasta convertirse en una reparación mayor.

¿Cómo funciona el coolant dentro del motor?

Para comprender su importancia, Molina explicó cómo circula el refrigerante por el sistema de enfriamiento.

Durante el funcionamiento del motor, la combustión genera temperaturas elevadas. El coolant circula por los conductos internos del bloque y la culata, absorbiendo parte de ese calor.

Posteriormente, el líquido llega al radiador, donde transfiere calor al aire que pasa por sus superficies, ayudado por los abanicos cuando es necesario.

Una vez enfriado, regresa al motor para repetir el proceso.

Este ciclo permite mantener el motor dentro de su temperatura de operación.

Molina destacó que el refrigerante también contribuye a proteger componentes como la bomba de agua, el termostato, las mangas, el radiador y las superficies internas del motor.

El objetivo no es mantener el motor permanentemente frío, sino permitirle trabajar dentro del rango de temperatura para el cual fue diseñado.

Los diferentes tipos de coolant: verde, rojo, rosa, azul, amarillo y violeta

Uno de los segmentos más educativos del programa estuvo dedicado a explicar las diferencias entre las tecnologías de refrigerantes.

Molina presentó varios envases comerciales y explicó por qué los fabricantes utilizan formulaciones distintas.

Coolant verde: tecnología IAT

El refrigerante tradicional verde está asociado frecuentemente con la tecnología IAT (Inorganic Additive Technology).

Molina explicó que esta formulación fue ampliamente utilizada en vehículos de generaciones anteriores, particularmente en sistemas con componentes metálicos tradicionales.

Aunque todavía se consigue en establecimientos de autopartes, advirtió que no debe utilizarse indiscriminadamente en vehículos modernos.

Coolant rojo y anaranjado: tecnología OAT

Los refrigerantes OAT (Organic Acid Technology) utilizan una tecnología diferente de inhibidores de corrosión.

Durante el programa se mencionó el Dex-Cool, utilizado en determinadas aplicaciones de General Motors, incluyendo vehículos Chevrolet, Buick y Cadillac.

Molina explicó que estas formulaciones pueden estar diseñadas para intervalos de servicio prolongados.

Sin embargo, advirtió que sustituirlas por un refrigerante tradicional puede comprometer la protección prevista para determinados componentes.

Coolant rosa y amarillo: formulaciones híbridas y específicas

El especialista también explicó la tecnología HOAT (Hybrid Organic Acid Technology), que combina diferentes familias de inhibidores de corrosión.

Durante la demostración presentó refrigerantes asociados con determinadas aplicaciones de Toyota, Lexus, Ford y otras marcas.

Destacó especialmente la importancia de proteger las piezas de aluminio y otros materiales empleados en los sistemas de enfriamiento modernos.

Coolant azul y violeta

Molina mostró refrigerantes utilizados en distintas aplicaciones de vehículos japoneses y europeos, mencionando marcas como Honda, Acura, Subaru, Mercedes-Benz, Audi, Volkswagen y BMW.

Explicó que los fabricantes desarrollan formulaciones específicas para sus sistemas de enfriamiento.

Una aclaración importante: los colores mencionados son referencias utilizadas durante el programa, pero no constituyen una clasificación universal. Un refrigerante azul, rosa o amarillo no necesariamente tiene la misma formulación que otro del mismo color. La compatibilidad debe confirmarse mediante la especificación técnica del fabricante, no solamente observando el envase.

El caso del Toyota Cressida: una reparación que pudo haberse evitado

Uno de los momentos más interesantes del programa ocurrió cuando Molina compartió una experiencia de sus primeros años trabajando en el taller de su padre.

Recordó a un médico que había comprado un Toyota Cressida, un automóvil que para aquella época representaba una alternativa lujosa y diferente.

El vehículo recibió mantenimiento durante años en el concesionario.

Sin embargo, eventualmente comenzó a consumir coolant.

Según relató Molina, el problema resultó ser mucho más serio de lo esperado.

Al examinar el motor, se identificó un deterioro considerable en componentes internos, particularmente en la culata de aluminio.

De acuerdo con su relato, el concesionario había estado utilizando un refrigerante verde que no correspondía con la especificación indicada para aquel vehículo.

Molina explicó que Toyota terminó reemplazando el motor y que, posteriormente, se identificó la importancia de utilizar el refrigerante indicado en el manual.

El caso dejó una enseñanza que quiso transmitir a los televidentes: no se debe asumir que dos refrigerantes ofrecen la misma protección simplemente porque ambos están diseñados para motores.

También recordó que aquel Toyota Cressida continuó funcionando durante muchos años después de la reparación.

El relato fue presentado como una experiencia personal del mecánico, no como una conclusión aplicable a todos los vehículos Toyota de esa generación.

¿Es necesario comprar el coolant original del concesionario?

Otra de las preguntas atendidas fue si resulta indispensable adquirir exclusivamente el refrigerante vendido por el fabricante del automóvil.

Molina explicó que existen productos comerciales formulados para cumplir especificaciones de determinados fabricantes.

Durante el programa presentó alternativas de marcas como Prestone y PEAK, cuyos productos fueron facilitados para la demostración con la colaboración de Advance Auto Parts de Escorial.

Entre los ejemplos mostró un refrigerante Prestone identificado para aplicaciones Toyota y Lexus.

Su recomendación fue prestar atención a la etiqueta y comprobar que el producto sea compatible con el vehículo.

Esto significa verificar el año, modelo, motor y especificación requerida.

La palabra OEM, por sí sola, tampoco garantiza que cualquier producto sea apropiado. Lo importante es comprobar las aprobaciones o especificaciones indicadas en el envase.

¿Qué significa que un coolant sea 50/50?

Molina dedicó parte de su presentación a explicar las diferencias entre un refrigerante concentrado y uno previamente diluido.

Un producto identificado como 50/50 contiene una mezcla preparada de refrigerante y agua, normalmente desmineralizada o tratada según la formulación.

Esto permite utilizarlo directamente cuando corresponde a la especificación del vehículo.

El mecánico recomendó especialmente estos productos a quienes realizan mantenimiento básico por cuenta propia.

La razón es sencilla: un refrigerante concentrado requiere una preparación correcta, utilizando el agua adecuada y respetando las proporciones indicadas.

Una mezcla incorrecta puede reducir la protección esperada.

Molina destacó que los envases prediluidos simplifican el mantenimiento porque eliminan la necesidad de calcular las proporciones.

Si el envase indica que está listo para usar y que no debe añadirse agua, debe respetarse esa instrucción.

¿Qué sucede cuando se mezclan diferentes tipos de coolant?

Este fue uno de los puntos en los que Molina hizo mayor énfasis.

Durante el programa explicó que mezclar refrigerantes de tecnologías incompatibles puede alterar las propiedades de protección del sistema.

Por ejemplo, utilizar un refrigerante convencional en un sistema diseñado para otra formulación puede comprometer la protección contra la corrosión.

También advirtió sobre la posibilidad de contaminar el sistema cuando se desconoce qué producto contiene.

Por eso recomendó que, antes de añadir refrigerante, el propietario verifique cuál es el producto especificado para su vehículo.

Cuando se desconoce el refrigerante que contiene el sistema, lo prudente es consultar a un técnico y determinar si corresponde reemplazarlo.

No todas las mezclas son necesariamente incompatibles, pero su compatibilidad debe estar respaldada por las especificaciones del producto y del fabricante.

¿Cada cuánto tiempo debemos cambiar el coolant?

Molina explicó que los intervalos de mantenimiento varían considerablemente.

Durante su presentación mencionó ejemplos de refrigerantes tradicionales que requieren reemplazos más frecuentes y otros de larga duración que pueden permanecer durante varios años o miles de millas.

Sin embargo, insistió en que el manual del vehículo debe ser la referencia principal.

También recomendó observar periódicamente el aspecto del refrigerante.

En su experiencia, algunos líquidos que han permanecido demasiado tiempo en el sistema comienzan a oscurecerse y muestran señales visibles de deterioro.

Cuando el refrigerante presenta contaminación, sedimentos o una apariencia anormal, corresponde inspeccionar el sistema.

El cambio de color por sí solo no permite determinar con precisión la vida útil de todos los refrigerantes, pero puede justificar una revisión.

El especialista compartió que, recientemente, varios clientes acudieron a su taller para realizar el cambio del refrigerante después de descubrir que ese mantenimiento no aparecía en el historial de servicio de sus vehículos.

Cuidado: no todo lo que está en el área de los refrigerantes es coolant

Otro ejemplo presentado durante el programa fue el de un cliente que acudió a comprar los materiales necesarios para reparar un sistema de enfriamiento.

Molina le había solicitado un radiador, un termostato y refrigerante.

Sin embargo, el cliente regresó con un producto que había encontrado en el área de los coolants.

El problema era que no había comprado refrigerante, sino un aditivo.

El mecánico utilizó el ejemplo para explicar que existen productos complementarios destinados a funciones específicas, pero que no necesariamente sustituyen el refrigerante que necesita el motor.

Advirtió que el consumidor debe leer cuidadosamente la etiqueta antes de comprar.

El precio más económico de un producto no significa que pueda cumplir la misma función.

Los termostatos eléctricos y la complejidad de los vehículos modernos

Durante la transmisión, Molina también abordó los cambios tecnológicos en los sistemas de enfriamiento.

Explicó que, mientras muchos vehículos anteriores utilizaban termostatos mecánicos convencionales, algunos modelos modernos incorporan controles electrónicos para regular la circulación del refrigerante.

Mencionó experiencias trabajando con vehículos europeos en los que las reparaciones de bombas de agua y componentes relacionados pueden resultar considerablemente más complejas.

Desde su perspectiva como mecánico, estas tecnologías pueden incrementar los costos de mantenimiento cuando ocurre una avería.

Por eso destacó la importancia de prevenir problemas mediante el uso del refrigerante correcto.

Cuando el aire acondicionado deja de enfriar, el problema podría estar en el motor

Molina también compartió una experiencia relacionada con un vehículo que presentó problemas en su sistema de enfriamiento.

Durante la inspección se identificaron daños en el radiador y señales de filtración en la bomba de agua.

El mecánico explicó que las pérdidas de refrigerante y el aumento de temperatura pueden afectar el funcionamiento general del automóvil.

Entre las señales que recomendó observar se encuentran el aumento de temperatura en el indicador del tablero, los cambios en el comportamiento del motor y las alteraciones en el funcionamiento del aire acondicionado.

En el caso relatado, el taller reemplazó los componentes deteriorados y el vehículo recuperó su funcionamiento normal.

Su advertencia fue que los conductores no deben ignorar las señales de sobrecalentamiento.

Si el indicador muestra una temperatura anormalmente elevada, se debe detener el vehículo en un lugar seguro, apagar el motor cuando corresponda y permitir que se enfríe antes de realizar cualquier inspección.

Nunca debe abrirse la tapa de un radiador o depósito presurizado mientras el sistema está caliente, debido al riesgo de quemaduras graves.

La recomendación final del Master Mechanic Hugo Molina

A lo largo del programa, Molina insistió en que el mantenimiento preventivo representa una inversión para prolongar la vida útil del automóvil.

Sus recomendaciones principales fueron conocer la especificación de refrigerante del vehículo, utilizar productos compatibles, evitar las mezclas improvisadas y realizar los cambios dentro de los intervalos correspondientes.

También recomendó mantener disponible una cantidad del refrigerante correcto para completar el nivel cuando sea necesario, siempre en un envase bien cerrado y almacenado de forma segura, lejos de niños y mascotas.

El refrigerante automotriz puede ser tóxico y debe manipularse y desecharse adecuadamente.

Finalmente, recordó que un sistema de enfriamiento que pierde refrigerante constantemente necesita una inspección. Añadir líquido repetidamente no corrige la causa de una filtración.

La conclusión del programa fue que una decisión aparentemente sencilla, como seleccionar un galón de coolant, puede tener consecuencias importantes para la vida del motor.

Conocer qué refrigerante necesita tu automóvil puede ayudarte a evitar reparaciones costosas y a conservar tu vehículo durante muchos años.

Sobre el programa Arrancando con Hugo

Arrancando con Hugo es un espacio educativo de Tiva TV dedicado a la mecánica automotriz, el mantenimiento preventivo y las tecnologías utilizadas en los vehículos modernos.

Su presentador, el Master Mechanic Hugo Molina, comparte conocimientos y experiencias acumuladas en el diagnóstico, mantenimiento y reparación de vehículos convencionales, híbridos y eléctricos.

Garage Molina Corp.

Avenida 65 de Infantería, kilómetro 7.5, Carolina, Puerto Rico.

787-767-4115

Lunes a jueves, de 7:30 a. m. a 4:30 p. m., mediante cita.

El taller ofrece servicios de diagnóstico, mantenimiento, programación de computadoras automotrices, suspensión y otros trabajos especializados.

Artículo elaborado a partir del contenido del programa Arrancando con Hugo, transmitido por Tiva TV. Las experiencias y recomendaciones técnicas se atribuyen a su presentador. Para cualquier procedimiento de mantenimiento deben consultarse las especificaciones del fabricante del vehículo.

Enlace del programa:

https://rumble.com/v7gazkq-arrancando-con-hugo-2-de-octubre-de-2026.html

Enlace de Horarios:

Arrancando con Hugo

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