¿Será el homeschooling el verdadero camino para crear un mundo más brillante?

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ByTIVA

14 julio 2025
¿Será el homeschooling el verdadero camino para crear un mundo más brillante?


Artículo de reflexión por Lyana Sofía González Porrata
Para TIVA TV


A menudo escuchamos la idea de que los niños típicamente de edades preescolares
demuestran destrezas presentes en las mentes de los grandes genios de la historia.

Este dato es evidenciado por un estudio (Land & Jarman, 1993) que descubrió que el
98% de niños de 5 años mostraban niveles de pensamiento creativo considerados geniales;
tal cifra cae al 12% a los 15 años.

Un patrón común en la forma de pensar de los genios es que, en realidad,
piensan más como niños que como adultos.

Ellos no tenían temor a imaginar un mundo diferente, un nuevo mundo,
y visualizar nuevas creaciones con el poder de revolucionar nuestro mundo.

Varios genios, tales como Albert Einstein, sugieren que la imaginación no es nada más que la señal más grande de inteligencia.

De hecho, la imaginación es sumamente activa en las mentes infantiles,
típicamente en edades preescolares.

¿Será pura casualidad?
¿O será que, en realidad, nuestras mentes nacen con mayor capacidad e inteligencia que luego es perdida cuando entramos en adultez?

Parece curioso que los genios más grandes de la historia no fueron sometidos al sistema educativo,
o estuvieron en él muy poco y adquirieron sus conocimientos revolucionarios por cuenta propia.

El famoso Leonardo da Vinci (1452–1519), conocido como quizás la mente más brillante de la historia,
que obtuvo muchos conocimientos sumamente adelantados para su tiempo,
nunca recibió educación formal completa: un puro autodidacta.

Da Vinci aprendió observando la naturaleza y con experimentación directa.

Nunca esperó que alguien le enseñara, nunca esperó obtener más experiencia
antes de meter mano y crear.

Y uno de los datos más curiosos: se identificaba principalmente no como científico, sino como pintor,
demostrando un gran orgullo hacia sus habilidades artísticas.

¿No es curioso que las escuelas no reconozcan las artes ni los medios creativos
como útiles ni como inteligencia verdadera?

Sin embargo, la figura histórica con la mente conocida como una de las más brillantes y adelantadas para su tiempo
se identificaba principalmente como un artista… un pintor.

Si alguna vez has practicado algunos de estos medios creativos como ilustración o pintura,
verás que una de las maneras más eficaces de recrear aquello que intentas dibujar
es analizar cada aspecto de cómo funciona, por qué existe, etc.

Dicen que pocos observan tan profundamente como los artistas.

Entonces, ¿será casualidad que este gran inventor de la historia empezó por las artes?

¿O será que quizás su amor por la pintura fue lo que en un inicio lo motivó a indagar más allá
y obtener los conocimientos a través de pura experimentación y observación,
tales que le permitieron hacer sus adelantos revolucionarios?

Quizás las artes, en vez de ser una pérdida de tiempo (lo que las escuelas demuestran pensar sobre ellas),
son una llave para liberar habilidades ocultas en nuestra mente.

Quizás las artes deberían ser una parte fundamental de la educación,
ya que no solo facilitan el neurodesarrollo, sino que proveen herramientas para una mejor salud emocional.

Además, tenemos el caso de Isaac Newton (1643–1727).

Aunque fue a la universidad, la mayoría de sus descubrimientos ocurrieron mientras residía en cuarentena en el campo,
rodeado de la infinita sabiduría y conocimientos cubiertos de la naturaleza.

Su historia apoya la idea de que el ambiente ideal para obtener nuevos conocimientos reside en la naturaleza.

Mozart fue musicalmente prodigioso desde los 3 años.

¿Fue enviado a una escuela de música? No.

Al contrario, fue educado en la casa por su padre, evidenciando que las escuelas no son la única opción.

“Es un milagro que la curiosidad sobreviva la educación formal.” – Albert Einstein.

Albert Einstein fue otro que logró más fuera del salón de clases.

Cuando la gran mayoría de grandes mentes de la historia adquirieron la gran parte de sus
conocimientos revolucionarios fuera del sistema escolar, es racional inferir que quizás
las escuelas no son el lugar ideal para adquirir conocimientos revolucionarios.

Quizás pienses lo siguiente:

“Ok, chévere, pero aquellos eran mentes extraordinarias. La gran mayoría seríamos brutos sin la escuela.”

¿La idea de que la escuela nos hace más inteligentes y que sin ella seríamos brutos será correcta?

¿O posiblemente otra agenda para fomentar desconfianza en nuestras habilidades naturales?

La realidad es que hay datos que sugieren la idea de que quizás la escuela hace lo opuesto de fomentar “inteligencia”.

La verdad es que los “homeschoolers” (o sea, aquellos niños que no fueron a la escuela convencional)
tienen tendencia a obtener puntuaciones entre 15 y 30 puntos más altas que sus pares en pruebas estandarizadas (Ray, 2021).

Otros estudios incluso sugieren que pueden estar un grado completo por delante en varias áreas del conocimiento
(Martin-Chang et al., 2011).

Además, investigaciones sobre dotación intelectual demuestran que la genialidad puede atrofiarse
si no se estimula y se ejercita adecuadamente
(Subotnik et al., 2011).

Una de las fuerzas del homeschooler es que, en vez de darle un molde estandarizado al estudiante,
el programa se ajusta a su nivel y necesidades
, por ende brindando más espacio a que estos jóvenes
puedan desarrollar su genialidad en vez de dejarla morir.

No nos hace locos cuestionar si el sistema educativo es lo mejor para el neurodesarrollo de nuestros niños.

Al contrario, la evidencia sugiere que es una conclusión racional.

La verdad es que las escuelas no están hechas para fomentar pensamiento libre, exploración, creatividad, curiosidad, imaginación, etc.

Al contrario, regañan y crean vergüenza hacia tales habilidades, removiendo nuestra confianza
en nuestra capacidad para aprender por nuestra propia cuenta.

Es casi como si el sistema hubiera sido creado no para crear mentes brillantes con potencial de crear sus propios sistemas,
sino que parece como si fuera diseñado para inculcar obediencia sobre todo y negación a confiar en nosotros mismos.

Nos mantienen fuera de los ambientes óptimos para el aprendizaje, encerrados en salones por días enteros,
prohibiéndonos poder explorar el mundo por nuestra propia cuenta y, además, limitándonos de coger sol

algo directamente relacionado con el neurodesarrollo, ya que a través del sol obtenemos la vitamina D,
la cual es sumamente importante en dicho desarrollo
(Eyles et al., 2018).

Además, otro patrón: a través de las décadas nuestras dietas han cambiado y ha disminuido el consumo
de alimentos no procesados, basados en plantas no modificadas, y junto a este cambio han aumentado las deficiencias nutricionales
(Stevens et al., 2024).

¿Interesante que las escuelas también suelen, por la mayoría, ofrecer alimentos no tan saludables en sus cafeterías, no?

No solo se ha prácticamente prohibido la forma más pura de aprendizaje,
sino que muy pocos hoy en día saben qué es la comida verdadera, la que proviene de nuestra tierra
y no de fábricas con químicos.

Entonces, no nos debe sorprender que las habilidades cognitivas en los jóvenes cada vez sigan disminuyendo,
al nivel que hoy en día es algo normal que los niños estén retrasados en el neurodesarrollo.

Es muy lamentable leer sobre la decaída de destrezas básicas en la juventud.

Sin embargo, todo en este mundo tiene solución.

Los invito a pensar cómo sería el mundo si, en vez de someter nuestro futuro al sistema corrupto,
somos proactivos con la educación y nutrición de nuestra juventud.

¿Qué sucedería si, en lugar de mantener a los niños encerrados en casas o salones todo el día,
los llevamos afuera a explorar en la naturaleza, a ejercitar su inteligencia en vez de castigarla
y hacerlos sentirse avergonzados de ella?

¿Qué sucedería si les brindáramos una dieta natural basada en su mayoría en alimentos cosechados naturalmente
y apoyada por suplementos de Dr. Normans tales como: el Liquid Yeast y el Complejo de los Aceites Omegas 3-6-9?

Si, en vez de castigar su imaginación y creatividad, les brindamos amplia libertad para explorar
y ejercer esas destrezas con actividades como sacarlos al patio a pintar y observar las verdades de la naturaleza.

Si les pusiéramos música como las composiciones de Mozart desde temprana edad
(música hecha por uno de los genios mencionados anteriormente, reconocida por tener un papel positivo en el neurodesarrollo).

Esto no solo aplica a la juventud, aunque mientras más temprano se inculquen estas prácticas, mejor.

Pero el dato de la neuroplasticidad sugiere que, con alimentación adecuada y ejercitación de estas destrezas,
podemos reformar estas partes de nuestra mente que el sistema lamentablemente dejó perderse.

Entonces, los invito a confiar en su capacidad natural de aprender, ya que nosotros estuvimos aprendiendo mucho antes de la escuela.

Además, no tengas miedo a fomentar su creatividad, a crear y pensar más allá.

Las prácticas creativas están relacionadas con mejor salud mental.

¿Será una señal de que son algo que nuestro cerebro necesita?

Tal vez educar en casa no solo sea una alternativa, sino el camino ideal para quienes desean preservar
y cultivar la chispa natural con la que nacen los niños.

Y si educar en casa no es una opción, asegúrate de que tus hijos sigan aprendiendo fuera de la escuela también,
donde el mundo real les dé lo que el sistema les ha estado quitando: libertad, nutrición, experiencia directa y confianza en su propia mente.

Los invito a indagar sobre qué pasaría si le brindamos a nuestras mentes todo el material y ejercicio necesario
para que puedan florecer… y cómo se vería el mundo si más personas dejaran que sus mentes florezcan.


Referencias

  • Eyles, D., Burne, T., & McGrath, J. (2018). Vitamin D, effects on brain development, adult brain function and the links between low levels of vitamin D and neuropsychiatric disease. Frontiers in Neuroendocrinology

  • Land, G., & Jarman, B. (1993). Breaking Point and Beyond: Mastering the Future Today. Leadership 2000.

  • Martin-Chang, S., Gould, O., & Meuse, R. (2011). The impact of schooling on academic achievement: Evidence from homeschooled and traditionally schooled children. Canadian Journal of Behavioural Science, 43(3), 195–202. https://doi.org/10.1037/a0022697

  • Ray, B. (2021). A Review of Research on Homeschooling and What Might Educators Learn? National Home Education Research Institute

  • Stevens, G. A., et al. (2024). Hidden hunger: Iron deficiency in children amid rising obesity. BMJ Global Health. https://doi.org/10.1136/bmjgh-2023-013987

  • Subotnik, R. F., Olszewski-Kubilius, P., & Worrell, F. C. (2011). Rethinking Giftedness and Gifted Education: A Proposed Direction Forward Based on Psychological Science. Psychological Science in the Public Interest, 12(1), 3–54. https://doi.org/10.1177/1529100611418056


Publicado en TIVA TV por Lyana Sofía González Porrata.

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