Por José «Joe» Vargas / Colaboracion de Olga Ocasio
5 de agosto de 2025 – El secretario de Salud de EE. UU., Robert F. Kennedy Jr., anunció la cancelación de 22 proyectos financiados por la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado (BARDA), por un valor cercano a US$500 millones, focalizados en vacunas de ARNm contra virus respiratorios como COVID‑19, gripe y H5N1.
Kennedy justificó la medida afirmando:
“Revisamos la ciencia, escuchamos a los expertos y actuamos… Los datos muestran que estas vacunas no protegen eficazmente contra infecciones respiratorias superiores como la COVID y la gripe”.
Estas declaraciones se alinean a 4 años de investigaciones y estudios clínicos, donde los pacientes han podido ver cómo médicos y científicos de todo el mundo han señalado que la nueva tecnología de vacunas ARNm no cumple lo que prometía, en contraste con un aumento dramático en los problemas de salud que advertían los efectos adversos de estas vacunas.
✅ Motivos para elogiar esta decisión
1. Enfoque en seguridad real y transparencia científica
Kennedy prioriza evidencias y prudencia sobre el entusiasmo tecnológico, reconociendo los límites de las plataformas ARNm cuando se enfrentan a virus mutantes.
2. Reconocimiento de las promesas incumplidas
A pesar de que la prensa corporativa intenta engañar a la población, escondiendo las recomendaciones médicas que advierten de los peligros de vacunas como la COVID-19, por primera vez vemos cómo el Departamento de Salud prioriza múltiples estudios que señalan que las vacunas de ARNm pierden eficacia con los constantes cambios virales, declarando que no ofrecen protección frente a infecciones respiratorias.
Sobre esto, Kennedy dijo incluso que la tecnología puede “colapsar” si el virus sufre una sola mutación.
3. Alerta sobre efectos adversos, ignorados en administraciones anteriores
Es la primera vez que el Gobierno habla abiertamente de las contraindicaciones prescritas por las farmacéuticas en los insertos de las vacunas. Tomando un paso de responsabilidad importante frente a una narrativa médica gubernamental, que en Puerto Rico, figuras controversiales como la Dra. Cohelo de Novelo, han asegurado en medios de prensa que las vacunas son seguras, y negado todas las dolencias graves de los efectos adversos cuando han sido cuestionadas.
En contraste, el portal especializado Fierce Biotech ha denunciado la falta de datos de seguridad a largo plazo, llevando la salud a un punto crítico:
“The long‑term effects and safety of these vaccines have not necessarily been studied”, especialmente en relación con casos raros de miocarditis tras vacunación, añadiendo los múltiples problemas al sistema inmune y a complicaciones neurológicas.
📌 Detalles de esta medida
La cancelación incluye la terminación de contratos con:
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Emory University
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Tiba Biotech
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Proyectos asociados con Pfizer, Sanofi Pasteur, CSL Seqirus, Gritstone, entre otros.
Algunos contratos en etapas finales (como Arcturus y Amplitude) se permitirán culminar para salvaguardar la inversión pública previa.
Además:
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La inversión de BARDA Ventures (gestionada por Global Health Investment Corporation) en plataformas ARNm ha sido totalmente suspendida.
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El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) ha aclarado que otras aplicaciones de ARNm dentro del departamento, como terapias en cáncer, no se ven afectadas por esta decisión, lo que preocupa a los pacientes, luego de vivir la experiencia del problema de salud a nivel social que ha causado la aplicación de esta nueva tecnología sin tomar en consideración los resultados sufridos por aquellos que optaron por vacunarse.
🧩 Implicaciones para el futuro
Kennedy busca redirigir los recursos a vacunas de virus completo y otras plataformas inmunológicas más estables ante la mutación viral.
Esta decisión se alinea con su postura histórica, reconfigurando la política de salud pública estadounidense desde su llegada al cargo, donde evita el aumento de las lesiones históricas que han causado las vacunas, y no se habían tomado en consideración hasta ahora.
Expertos como Rick Bright han advertido que esta reducción de financiamiento debilita la capacidad de respuesta ante futuras pandemias, pero ese mismo riesgo es precisamente lo que Kennedy pretende mitigar mediante plataformas más sólidas y predecibles, tomando en consideración desde ahora, los estudios clínicos que los medios corporativos no mencionan en medio de campañas de vacunación que eran antes pagadas por las farmacéuticas y por el mismo Gobierno.

