Caracas/Washington, 2 de septiembre de 2025 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes un “ataque letal” llevado a cabo por las fuerzas militares estadounidenses contra una embarcación proveniente de Venezuela, en aguas internacionales del sur del Caribe, mientras la milicia utiliza a Puerto Rico como centro de comando para dichas intervenciones.
Según Trump, la operación tuvo como objetivo una embarcación que transportaba “una cantidad significativa de drogas” destinada a mercados internacionales, presuntamente operada por miembros de la banda venezolana Tren de Aragua, designada por Washington como organización narcoterrorista.
En la rueda de prensa de hoy se mostró un supuesto video donde aparece una pequeña embarcación atacada por la Milicia de los Estados Unidos, en la que murieron 11 personas a bordo, sin bajas reportadas entre las fuerzas estadounidenses. Sin embargo, la calidad del video es tan baja que muchos internautas han puesto en duda su veracidad, e incluso sectores republicanos cuestionan si realmente hubo una maniobra militar, lo que abre la posibilidad de que estemos ante una operación “hoax” o un “red flag” diseñada para justificar una futura intervención contra la dictadura venezolana.
Detalles de la Operación Militar
La acción forma parte del despliegue naval ordenado por la administración Trump en agosto de 2025 para combatir el narcotráfico en el Caribe. Según fuentes del Departamento de Defensa citadas por Reuters y CNN, la operación pudo haber sido ejecutada por uno de los destructores de misiles guiados de la clase Arleigh Burke desplegados en la región: el USS Gravely, el USS Jason Dunham o el USS Sampson.
Estos buques están equipados con el sistema de combate Aegis y misiles Tomahawk, con capacidad antiaérea, antisubmarina y de ataque en superficie. Aunque no se ha confirmado cuál participó directamente, se especula que el USS Gravely —con experiencia previa en operaciones en el Mar Rojo— podría haber encabezado la intervención.
El supuesto ataque ocurrió en aguas internacionales, a 20 kilómetros de la frontera marítima venezolana. La detección habría sido realizada por aviones de vigilancia marítima P-8 Poseidon, operados desde San Juan, Puerto Rico. Sin embargo, en el video difundido solo se observa una lancha en llamas que corría a gran velocidad, sin poder identificar personas ni grandes cargamentos de droga.
La Casa Blanca informó que se abrió fuego tras “confirmar” la vinculación del barco con actividades ilícitas, pero no especificó cuáles fueron los protocolos de verificación. El propio video publicado en Truth Social aumenta las dudas, ya que no aclara qué tipo de armamento se usó ni muestra evidencia clara de narcóticos a bordo.
Combate en el Mar
Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, señalaron que la embarcación venezolana no tuvo oportunidad de responder al ataque. Sin embargo, analistas remarcan que la lancha mostrada en el video no tenía capacidad alguna para enfrentar a un destructor de la marina estadounidense.
Los destructores de la clase Arleigh Burke cuentan con sistemas de lanzamiento vertical de 96 celdas y armamento de largo alcance, lo que hace desproporcionada la acción contra una lancha de pequeño tamaño. Reportes preliminares confirman la muerte de los 11 ocupantes, identificados como miembros del Tren de Aragua, aunque no se presentaron pruebas ni sobrevivientes que permitan corroborar dicha versión.
Contexto y Respuesta de Venezuela
El presidente Nicolás Maduro denunció el ataque como una “amenaza inmoral y sangrienta” que busca justificar una intervención militar. Acusó a Marco Rubio de ser un “señor de la guerra” y anunció la movilización de 4.5 millones de milicianos, cifra que analistas militares ponen en duda.
Maduro pidió la intervención de la ONU, alegando que la acción viola la “Zona de Paz” declarada por la CELAC.
Reacciones y Especulaciones
La operación ha provocado un intenso debate internacional. El experto Brian Finucane cuestionó la legalidad del ataque bajo principios de derecho internacional, señalando que el Congreso de EE. UU. no ha autorizado acciones bélicas contra Venezuela.
Por otro lado, la líder opositora venezolana María Corina Machado apoyó la ofensiva, calificándola como necesaria para desmantelar redes criminales.
Aunque la Casa Blanca insiste en que el objetivo es el narcotráfico —especialmente el flujo de fentanilo hacia EE. UU.—, el despliegue es el mayor desde la invasión a Panamá en 1989, lo que ha generado especulaciones sobre un posible intento de cambio de régimen en Venezuela. Analistas como Luz Mely Reyes consideran que Trump podría estar utilizando la presión militar como mecanismo de negociación con Maduro.
Por ahora, este incidente marca un punto de inflexión en la relación entre ambos países, con un riesgo de escalada hacia un conflicto mayor.
✍️ Por José Joe Vargas – Tiva TV
Fuentes: El País | El País English | Univisión

