Por José Joe Vargas – TIVA TV
Defensores de la autonomía ciudadana alertan sobre posible influencia externa
Defensores de la autonomía ciudadana de diversos sectores señalan que la inversión de Gates podría estar moldeando la política pública de salud del Presidente.
Sorprendente giro en las declaraciones hechas ayer 5 de septiembre, en las que el Presidente de los Estados Unidos criticó la medida de DeSantis que prohíbe los mandatos de vacunación que obligan a los niños a vacunarse para poder asistir a la escuela.
El cuestionamiento textual de Trump fue:
«Creo que debemos ser muy cautelosos. Hay vacunas increíbles. La vacuna contra la polio me parece increíble. Mucha gente piensa que la del COVID es increíble. Hay vacunas increíbles. Creo que hay que ser muy cautelosos al decir que algunas personas no tienen que vacunarse. Es una postura muy dura. Ayer mismo me enteré de ella, y es una postura dura. Miren, hay vacunas que funcionan. Simplemente funcionan. No son para nada controvertidas, y creo que deberían usarse; de lo contrario, algunas personas se contagiarán y pondrán en peligro a otras. Y cuando no hay ninguna controversia, creo que la gente debería vacunarse.”
En respuesta a estas declaraciones de Trump, se generaron tuits como el de la Dra. Stella Immanuel MD (@stella_immanuel), quien el 5 de septiembre escribió:
«Mientras Robert Kennedy está golpeando en la audiencia del Senado, el Presidente Donald Trump se reúne con el desertor de la universidad (Bill Gates) para alabar Warp Speed, innovación con edición genética y vacunas. ¿Nos están manipulando?».
Este cambio de escenario se produce por un posible giro de postura de Donald Trump, quien antes se pronunciaba contra los mandatos de vacunación. En expresiones recientes mostró reparos contra la decisión del gobernador de Florida, que busca eliminar todos los mandatos de vacunación en las escuelas del estado, una medida pionera en EE.UU. que protege la libre elección de los padres.
Trump defendió vacunas supuestamente «no controvertidas», refiriéndose a la del polio y, sorprendentemente, a la del COVID-19, a pesar de que la FDA revocó la semana pasada su autorización de uso de emergencia para prohibir su utilización en personas menores de 65 años, debido a preocupaciones sobre múltiples y graves efectos adversos, según reportes de STAT News (2025) y NPR (2025).
Además, la revocación reveló que el CDC no posee evidencia científica que respalde su capacidad para reducir contagios. Este giro de Trump llega solo dos días después de una polémica cena en la Casa Blanca con Bill Gates, donde el filántropo anunció una inversión de 2,000 millones de dólares en EE.UU. para experimentos en vacunas y edición genética.
Este respaldo a las vacunas del COVID-19 contradice la política pública previamente establecida por Trump, quien firmó una orden ejecutiva para recortar fondos federales a toda escuela que las exigiera, alineándose con su base conservadora que demandaba libertad de elección tras reportes de daños por estas vacunas (Fox News, 2025). Esto ha levantado sospechas de que su nueva postura podría estar influenciada por las promesas financieras de Gates.
La cena con Gates: $2,000 millones para proyectos de vacunas y edición genética
El 4 de septiembre de 2025, Trump y la primera dama Melania recibieron en la Casa Blanca a líderes tecnológicos como Bill Gates, Mark Zuckerberg, Tim Cook y Sam Altman en un evento coordinado por el Presidente para abordar temas de inteligencia artificial e inversiones en EE.UU., según The Wall Street Journal (2025).
El reportero Alex Jones, identificado como M.A.G.A supporter, fue uno de los primeros en anunciar la asistencia de Gates al evento, señalando que este viaje respondía a intentos de frenar el daño que Robert F. Kennedy Jr. estaría causando a Big Pharma.
En la cena, Gates, a través de la Fundación Bill & Melinda Gates, anunció una inversión de $2,000 millones para financiar experimentos en vacunas y edición genética en territorio estadounidense, enfocándose en enfermedades como polio, VIH y anemia de células falciformes.
«EE.UU. tiene las semillas para liderar la próxima revolución en salud», afirmó Gates, destacando el rol de Operation Warp Speed y la necesidad de nueva ciencia para avanzar.
Trump asintió sonriente durante el discurso, lo que desató críticas inmediatas de figuras como la congresista Marjorie Taylor Greene y el comentarista Mike Cernovich, quienes cuestionaron la cercanía de Trump con Gates.
Cabe destacar que la Fundación Gates ya ha destinado 1,600 millones de dólares a Gavi, la Alianza para Vacunas, entre 2021 y 2025 (Reuters, 2024). Este interés en la edición genética ha generado alarma entre quienes ven estos experimentos como riesgosos, especialmente tras reportes del VAERS que documentan miles de casos de efectos adversos graves de las vacunas contra el COVID-19.
El cambio de Trump sobre la opinión pública
La noche del 5 de septiembre, Trump criticó la propuesta de DeSantis y del cirujano general de Florida, Joseph Ladapo, de eliminar mandatos de vacunas contra polio, sarampión, rubéola, difteria, tos ferina, paperas, tétanos y COVID-19 en escuelas.
«No podemos ser tan duros. Las vacunas han salvado millones de vidas», afirmó Trump en la Oficina Oval, según Fox News (2025).
Estas declaraciones contradicen sus propias acciones en 2025, cuando firmó una orden ejecutiva para recortar fondos federales a escuelas que impusieran mandatos de vacunación contra el COVID-19 (The Hill, 2024).
Además, la FDA revocó la EUA de las vacunas del COVID-19 en 2025 por preocupaciones de seguridad, con datos que muestran aumentos en efectos adversos graves (STAT, NPR, 2025).
Este nuevo discurso de Trump atenta directamente contra los principios de millones de sus seguidores y de la agenda “Make America Healthy Again” (MAHA) impulsada por Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud y Servicios Humanos.
Conclusiones
Los conflictos en la postura de Trump ocurren en medio de descubrimientos sobre donaciones políticas de farmacéuticas (NYT, 2025; OpenSecrets, 2025). La aparente claudicación hacia Gates, tras su oferta de inversión, sugiere un alejamiento de los valores de su base.
Expertos advierten que priorizar experimentos de edición genética sobre vacunas tradicionales podría ser un error catastrófico (STAT News, 2025).
La defensa de una vacuna del COVID-19 revocada por la FDA refuerza la percepción de que Trump estaría cediendo a presiones externas, lo que genera incertidumbre en su base conservadora y en el debate sobre la autonomía corporal en Estados Unidos.

