Secretario de Salud alerta Ordena estudio sobre la radiación inalámbrica al haber ignorado 10MIL investigaciones que señalan daños a la salud.
San Juan, Puerto Rico – 23 de enero de 2026
Por: Jose Joe Vargas
En una entrevista exclusiva concedida a USA Today el 16 de enero de 2026, el Secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., declaró que ordenó una investigación de los efectos de las ondas electromagnéticas que emiten las antenas celulares, al descubrir que el Gobierno ha ignorado aproximadamente 10 mil investigaciones que aseguran que estas ondas provocan daños a la salud, entre ellos cáncer, impotencia y daños severos al ADN. En televisión nacional, Kennedy declaró que la radiación inalámbrica emitida por celulares, torres celulares y otras infraestructuras de telecomunicaciones constituye una “major health concern” (preocupación mayor para la salud). Sus palabras textuales fueron: “Wireless radiation from cellphones, cell towers and other wireless infrastructure is a major health concern. I’m very concerned about it” y “Generally speaking, electromagnetic radiation is a major health concern. I’m very concerned about it”, abriendo un debate que, según diversos profesionales de la salud que históricamente han respaldado regulaciones orientadas a la protección poblacional, alegan que la discusion publica ha sido evitada de forma sistemática a nivel legislativo, en parte por posibles conflictos de interés, prácticas de cabildeo indebido y presiones económicas. En esta investigación se exponen datos relevantes y se analizan críticamente las razones por las cuales se ha postergado compartir evidencia científica, sobre la seguridad y los riesgos asociados a la exposición a estas ondas electromagnéticas. Se recuerda que en Puerto Rico, en 2023, se presentó un Proyecto de Ley ante la Cámara de Representantes ( PC#633 “Ley de Seguridad Ciudadana sobre la Construcción, Instalación y Ubicación de Torres de Telecomunicaciones de Puerto Rico” ) para legislar sobre la distancia que estas torres de comunicaciones debían mantener respecto a áreas residenciales para mitigar daños a la salud. Dicho proyecto gozó de un apoyo casi unánime por parte de los representantes; sin embargo, tras celebrarse una sola vista en el Senado, este ultimo cuerpo decidió ignorarlo, planteando la posibilidad de que el mismo esquema señalado a nivel federal se esté repitiendo en la jurisdicción de Puerto Rico.
En el caso de México, diversos grupos han recopilado datos sobre daños relacionados con las ondas de esta tecnología, entre ellos:
- Investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) han difundido estudios pioneros sobre “contaminación electromagnética” y exposición urbana elevada.
- Equipos de instituciones como la Universidad de Guadalajara y el Instituto Mexicano del Seguro Social han publicado trabajos que señalan niveles de radiación electromagnética superiores a los esperados, vinculados a infraestructura tecnológica.
- Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) han comunicado resultados de estudios —por ejemplo, en animales— sobre estrés y daños tras la exposición a ondas de telefonía celular y Wi‑Fi.
Entre todos estos datos científicos, esta investigación tiene como objetivo evaluar cómo puede utilizarse esta tecnología bajo los más altos estándares de seguridad y determinar qué medidas de mitigación y control, de ser necesarias, deberían incorporarse de manera explícita en la legislación federal, ahora que la Administracion Trump, han impulsado con Kennedy, esta discusion que parece incomoda para los intereses de los grandes medios de comunicacion, pero necesario para la preservacion de nuestra salud.
Kennedy Jr. subrayó que existen “literally over 10,000 studies” que documentan efectos biológicos adversos de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF), entre ellos: crecimiento de tumores, cáncer, daño al ADN, estrés oxidativo, reducción de la fertilidad masculina, formación anormal de coágulos sanguíneos, alteraciones neurológicas y otros impactos en la salud. Esta declaración llega apenas un día después de que el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) anunciara, el 15 de enero de 2026, el lanzamiento de un nuevo estudio federal para evaluar los impactos biológicos y sanitarios de la exposición crónica a esta radiación. El mismo día, la FDA retiró de su sitio web páginas antiguas que afirmaban la “seguridad absoluta” de los celulares, un movimiento que expertos independientes interpretan como un posible viraje en la postura oficial del gobierno.
Reacciones y contexto histórico de influencia industrial
La noticia ha generado reacciones polarizadas. Defensores de la salud pública, como Miriam Eckenfels de Children’s Health Defense, se declararon emocionadas ante la posibilidad de un cambio real en las políticas federales. Por otro lado, activistas como Camilla Rees, Theodora Scarato, Mona Nilsson y el oncólogo sueco Lennart Hardell exigieron medidas inmediatas más allá de “más estudios”, priorizando el principio de precaución frente a los intereses económicos de la industria.
Durante décadas, críticos han señalado que el poderoso lobby de las telecomunicaciones —que invierte cerca de $100 millones anuales en cabildeo congresional y mantiene “puertas giratorias” con la FCC— ha obstaculizado investigaciones independientes y audiencias públicas. Se trata de un hecho probado en tribunales federales. Informes académicos sobre el fenómeno conocido como Captured Agency, desarrollado por Harvard (2015), expusieron cómo ciertas agencias públicas reguladoras terminan alineándose con los intereses de la industria que están llamadas a supervisar. A ello se suma la sentencia del tribunal federal en el caso Environmental Health Trust vs. FCC (2021), emitida por la Corte de Apelaciones del Circuito de D.C., en la cual se concluyó que la FCC ignoró evidencia científica relevante sobre los efectos no térmicos de la RF-EMF. Como consecuencia, los límites de exposición de 1996 permanecen sin actualización significativa, y las regulaciones federales restringen la capacidad de gobiernos locales para denegar torres por motivos sanitarios.
Científicos y médicos que alertan sobre riesgos
Un número creciente de expertos independientes respalda la existencia de efectos adversos por exposición prolongada a RF-EMF:
- Lennart Hardell (oncólogo sueco): Sus estudios epidemiológicos múltiples han demostrado riesgo elevado de glioma y neurinoma acústico con uso intensivo de celulares, recomendando reclasificar la RF-EMF como carcinógeno Grupo 1 de la IARC.
- Devra Davis (epidemióloga, Environmental Health Trust): Advierte especialmente sobre niños, cuya mayor absorción cerebral de radiación los hace más vulnerables.
- Henry Lai (biofísico): Revisó miles de estudios peer-reviewed desde los años 90, encontrando que la mayoría independiente reporta estrés oxidativo y daño al ADN.
- Martin Pall (bioquímico): Describe mecanismos no térmicos vía activación de canales de calcio voltaje-dependientes que generan estrés oxidativo y posibles cánceres.
- International EMF Scientist Appeal: Más de 258 científicos de 44 naciones (actualización 2023) han firmado una petición a la ONU y a la OMS exigiendo moratoria en 5G y límites más estrictos, citando evidencia de efectos carcinogénicos, reproductivos y neurológicos.
- ICBE-EMF (International Commission on the Biological Effects of Electromagnetic Fields): Critica revisiones sesgadas de la OMS y defiende evidencia sólida de riesgos carcinogénicos y otros efectos no térmicos.
Evidencia científica acumulada: más estudios que refuerzan las alertas
Además de los miles de estudios mencionados por RFK Jr., destacan investigaciones clave independientes:
- IARC (OMS, 2011): Clasificó la RF-EMF como “posiblemente carcinogénica para humanos” (Grupo 2B) por evidencia limitada de glioma.
- National Toxicology Program (NTP, EE.UU., 2018): Encontró “evidencia clara” de schwannomas cardíacos y gliomas cerebrales en ratas macho expuestas a niveles similares a los de celulares, junto con daño al ADN.
- Ramazzini Institute (Italia, 2018): Estudio complementario al NTP halló tumores similares (schwannomas cardíacos malignos) en ratas expuestas a niveles mucho más bajos, equivalentes a torres celulares ambientales.
- BioInitiative Report (actualizaciones hasta 2019–2022): Compendio de más de 1,800 nuevos estudios desde 2007 que reportan genotoxicidad, daño al ADN de doble cadena, proteínas de estrés y riesgos neurológicos.
- Revisión 2022 (Environmental Research): Analizó 38 estudios sobre residentes cerca de torres; 73.6% reportaron efectos adversos, incluyendo radiofrequency sickness (73.9%), cáncer (76.9%) y alteraciones bioquímicas (75%).
- Efectos reproductivos (revisiones y meta-análisis 2020–2025): Múltiples estudios confirman reducción de calidad espermática, daño testicular, estrés oxidativo y disrupción hormonal por exposición a RF-EMF, con meta-análisis recientes mostrando efectos estadísticamente significativos en fertilidad masculina.
Aunque agencias como FDA, OMS e ICNIRP sostienen que no hay evidencia concluyente de daños por debajo de los límites actuales, organizaciones independientes como ICBE-EMF han criticado en 2025 las revisiones financiadas por la OMS por sesgos metodológicos que subestiman riesgos carcinogénicos y reproductivos.
El nuevo estudio del HHS podría aportar datos definitivos.
Evidencia científica que alimenta el debate sobre torres celulares y salud
Mientras se espera que el nuevo estudio federal del HHS aporte datos más concluyentes, existe evidencia cuantitativa revisada por pares sobre los posibles efectos de la radiación de torres en la salud humana que no puede ignorarse:
Revisión científica 2022 (Balmori):
- De 38 estudios epidemiológicos que investigaron personas viviendo cerca de estaciones base (antenas de celulares), el 73.6 % (28 de 38) reportó efectos adversos en la salud, incluyendo
• síntomas de “radiofrequency sickness” (cansancio, dolores de cabeza, alteraciones del sueño)
• indicios de cáncer
• alteraciones bioquímicas en el organismo.
Este porcentaje tan elevado refuerza la necesidad de analizar no solo efectos térmicos, sino también posibles impactos biológicos no térmicos que muchos marcos regulatorios convencionales no han considerado.
Organización Mundial de la Salud (OMS) / IARC:
La agencia clasificó la radiación por radiofrecuencia como “posible carcinógeno para humanos” (Grupo 2B), lo que significa que no se puede descartar un riesgo potencial basado en evidencia limitada, especialmente para exposiciones a largo plazo.
Ejemplo concreto de exposición residencial:
En estudios de mediciones de radiación cerca de estaciones base reales, los niveles pueden variar ampliamente, y en algunos entornos urbanos se han registrado valores que superan el promedio ambiental, lo que intensifica la discusión sobre seguridad en espacios con altos tiempos de permanencia (como escuelas o clínicas).
El debate científico y político se encuentra en una fase de reactivación crítica, y por estarse discuentiendo en USA, gana relevacion mediatica al rededor del mundo, por su posible impacto en los mercados, mas la tracendencia de influencia etica que posee el CDC y la FDA. lo que plantea la necesidad de que los cuerpos legislativos consideren de manera integral la totalidad de la evidencia científica disponible al momento de formular marcos regulatorios que prioricen la protección de la salud pública y el principio de precaución.
La experiencia histórica demuestra que los procesos regulatorios en este ámbito han avanzado principalmente cuando existe un nivel sostenido de escrutinio público y atención mediática, impulsados por una demanda social informada y legítima. Estudios comparativos en salud ambiental indican que la revisión de normativas de exposición suele acelerarse cuando la presión ciudadana se apoya en datos epidemiológicos consistentes y en precedentes judiciales, como ha ocurrido en otros riesgos ambientales previamente subestimados. En este contexto, el debate no solo resulta pertinente, sino necesario, para garantizar que las decisiones públicas respondan al interés colectivo y a la protección efectiva de la salud y la seguridad de la población.
Sobre este tema, nos comprometemos a continuar informado en este tema que ahora en enero, a comenzado a desarrollarse de forma contundente.

