🚨 Alarma en Canadá: Expansión de Eutanasia (MAID) a Niños Podría Convertirse en Suicidio Asistido Infantil con Posible Lucro con venta de Órganos
Por: Jose Joe Vargas
Un polémico régimen de Asistencia Médica para Morir (MAID) de Canadá amenaza con abrir la puerta a que el Estado decida cuándo “ayudar» a morir a menores de edad sin el consentimiento de sus padres impulsado y presentado por el Comité Conjunto Especial sobre Asistencia Médica para Morir (AMAD) del Parlamento de Canadá.
Expertos en salud mental advierten que esta expansión podría interpretarse directamente como suicidio asistido para niños y adolescentes con problemas emocionales o mentales. Críticos alertan además que, al permitir la donación de órganos tras la eutanasia, el gobierno podría lucrarse indirectamente al dejar abierta la posibilidad de aprovechar los órganos de los menores que apruebe “matar”.
El Contexto Actual y la Propuesta Peligrosa
Desde 2016 Canadá permite el MAID para adultos con condiciones graves. En 2021 se amplió a casos de sufrimiento intolerable. Aunque hoy sigue restringido a mayores de 18 años, comités parlamentarios impulsaron extenderlo a niños que deseen suicidarse, sin requerir el consentimiento de sus padres. La clave peligrosa: la decisión del niño podría prevalecer sobre la de la familia ignorando la inmadurez ante decisiones trascendentales como estas.
El informe contiene 23 recomendaciones, entre las cuales las más peligrosas para los niños son:
Recomendación 16: Modificar el Código Penal para incluir a menores que sean considerados capaces de decidir.
Recomendación 19: Consultar a los padres “donde sea apropiado”, pero que la voluntad del niño prevalezca sobre la de sus padres.
Es decir, el Estado podría aprobar que un niño sea “ayudado a morir” aunque sus padres se opongan rotundamente.
Expertos en psiquiatría y salud mental infantil señalan que muchos niños en situaciones de sufrimiento crónico, depresión o crisis emocionales podrían ser canalizados hacia el MAID, no por una enfermedad terminal física, sino por ideación suicida. En ese sentido, varios psicólogos y psiquiatras consideran que aprobar esto equivaldría a suicidio asistido por el Estado para niños vulnerables, donde el gobierno actúa como facilitador de la muerte en lugar de proteger la vida.
El Riesgo del Lucro con Órganos: Un Incentivo Macabro
Canadá ya es líder mundial en donaciones de órganos tras MAID en adultos: cientos de personas han donado órganos después de la eutanasia, representando un porcentaje significativo de las donaciones en algunos años. Estudios recientes confirman trasplantes exitosos de órganos de pacientes que recibieron MAID. Aunque la donación es “voluntaria”, críticos denuncian que esta práctica crea un “incentivo perverso”: más MAID significa más órganos disponibles, aliviando listas de espera y ahorrando millones al sistema público de salud.
Si la expansión a niños y menores se aprueba, nada impediría que un niño aprobado para MAID el gobierno “done” sus órganos. Fuentes cercanas a los debates advierten que el Estado podría lucrarse al mantener abierta esta posibilidad: los órganos de un menor serían de alto valor para trasplantes pediátricos. Aunque la ley prohíbe la venta comercial de órganos, el sistema de salud público se beneficiaría económicamente al reducir costos de tratamientos y listas de espera. Críticos lo llaman “cosecha de órganos estatal” disfrazada de “generosidad final”.
Amenaza a la Seguridad de Todos los Niños: El Estado como Juez de Vida o Muerte
Este escenario representa un peligro sin precedentes para la seguridad infantil en Canadá:
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El Estado podría decidir que un niño de cualquier edad menor de 18 años es apto para elegir morir, incluso contra la voluntad explícita de sus padres.
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Las evaluaciones quedarían en manos de profesionales del mismo sistema que promueve el MAID.
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En casos de sufrimiento mental (depresión, ansiedad, bullying, crisis de identidad), podría interpretarse como suicidio asistido aprobado por el gobierno.
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La combinación con donación de órganos abre la puerta a presiones sutiles: “Tu muerte salvará vidas”.
Un menor es un menor. No existe justificación alguna para permitir que el Estado intervenga en decisiones de vida o muerte de niños, anulando el rol protector de los padres. Esto erosiona la protección básica de la infancia y normaliza que el gobierno decida quién vive y quién muere. Países como Bélgica y Países Bajos exigen consentimiento parental estricto para eutanasia infantil; Canadá iría más lejos al priorizar al Estado sobre la familia.
Hasta febrero de 2026, la expansión a niños y menores no es ley. El gobierno ha pospuesto otras ampliaciones, pero el impulso sigue presente. Alberta ya prohibió explícitamente cualquier forma de MAID para menores.
Un Precedente que Amenaza a Toda la Infancia Canadiense
Desde la perspectiva de la protección infantil, esta propuesta no es un debate ético: es un ataque directo a la seguridad y la vida de los niños. Permitir que el Estado “asista” el suicidio de menores sin veto parental, mientras el sistema se beneficia de sus órganos, crea un incentivo financiero y burocrático para aprobar más casos. Expertos en salud mental lo ven como la puerta a la eutanasia de niños vulnerables disfrazada de “compasión”.
Canadá está ante una encrucijada moral: ¿protegerá la vida de sus niños o priorizará una ideología que permite al gobierno decidir cuándo matar a un niño… y qué valor tienen sus órganos después?
Esta noticia refleja las graves preocupaciones de quienes defienden la vida y la familia. La sociedad canadiense debe rechazar cualquier paso que convierta al Estado en verdugo de sus propios niños y nosotros, en atención de que esta amenaza pueda afectar a los países vecinos.

