Demanda revela existencia del proyecto MK-Ultra, al víctimas pedir compensación por daños psicológicos

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ByTIVA

5 agosto 2025
Demanda revela existencia del proyecto MK-Ultra, al víctimas pedir compensación por daños psicológicos

Por José “Joe” Vargas

El pasado Jueves 31 de julio de 2025, el Tribunal Superior de Québec (en Canadá) autorizó que un grupo de víctimas, pudiera hacer una demanda colectiva contra el Hospital Royal Victoria, la Universidad McGill y contra el Gobierno de Canadá por participar en los experimentos de control mental MK-Ultra, un programa que ahora sabemos que fue real, debidamente documentado de la CIA que manipuló a cientos de personas sin su consentimiento en el Allan Memorial Institute de Montreal entre 1957 y 1964. Dirigido por el psiquiatra Donald Ewen Cameron, quien presidió las asociaciones psiquiátricas de Canadá, Estados Unidos y la Asociación Mundial de Psiquiatría, este caso confirma la magnitud de los abusos perpetrados con el respaldo de instituciones gubernamentales y académicas. Este caso representa uno de los ejemplos más extremos de violación de la ética médica y psicológica en el siglo XX, donde la investigación neurológica se utilizó como herramienta de daño y control. La escasa cobertura de los principales medios corporativos y el creciente poder de la vigilancia moderna, impulsado por empresas como Palantir, destacan la necesidad urgente de supervisión ciudadana ya que este precedente histórico replantea los alcances de la vigilancia masiva, persuasión subliminal y manipulación algorítmica, demostrando que la tecnología, sin control ético, puede reproducir dinámicas de coerción mental con igual o mayor eficacia que las técnicas por lo que se suscita esta demanda.


Autorización de la demanda colectiva

El 10 de enero de 2023, la jueza Dominique Poulin autorizó una demanda colectiva en nombre de las víctimas de los experimentos MK-Ultra en el Allan Memorial Institute. Según CBC News, los demandantes sostienen que los experimentos constituyeron “experimentación humana ilegal, habilitada por el Gobierno de Canadá, el Hôpital Royal Victoria y la Universidad McGill” (CBC News, 2023). Los demandantes buscan compensación por daños como amnesia permanente, pérdida de habilidades básicas y regresión psicológica. Poulin señaló que las acusaciones “se toman como ciertas” en esta etapa inicial y que los demandantes solo debían demostrar una “mera posibilidad de éxito” para avanzar.


MK-Ultra: un programa documentado con respaldo institucional

El programa MK-Ultra, fue iniciado por la CIA en 1953, para desarrollar técnicas de control mental en interrogatorios y la modelación psicológica, que busca detonar acciones involuntarias, basadas en reprogramación previa en sus víctimas, aunque esto último, no fue probado en corte, tampoco ha sido descartado. Documentos desclasificados en 1975 por el Comité Church del Senado de EE. UU. confirmaron su existencia: “MK-Ultra involucró el uso no consensuado de drogas psicodélicas, hipnosis y privación sensorial en miles de sujetos” (Informe del Comité Church, 1976).

En Montreal, los experimentos fueron liderados por Donald Ewen Cameron, una figura de prestigio que ocupó la presidencia de la Asociación Psiquiátrica Canadiense (1944), la Asociación Psiquiátrica Americana (1953) y la Asociación Mundial de Psiquiatría (1961), lo que aumenta la gravedad al tener una persona de alto perfil involucrado en estos experimentos.

Cameron estableció un laboratorio en el Allan Memorial Institute, ubicado en la antigua mansión Ravenscrag, actualmente en disputa entre McGill y las Kanien’kehá:ka Kahnistensera por la posibilidad de que dicha mansión tenga restos humanos.

Financiado con dinero público americano ($60,000 USD dirigido por la CIA entre 1957 y 1960, equivalentes a más de 500,000 USD actuales), dirigió estos fondos utilizando el mecanismo de blanqueado de dinero, usando una organización como fachada. Cameron financió sus experimentos en humanos aplicando métodos como:

  • Sueño inducido: Comas prolongados de hasta 86 días con LSD y paralizantes.

  • Electroshock masivo: Sesiones diarias con intensidades extremas.

  • Privación sensorial: Aislamiento en cámaras oscuras y silenciosas.

  • Psychic driving: Repetición de mensajes grabados hasta 500,000 veces.

Según The Search for the Manchurian Candidate de John Marks (1979), estos métodos causaron “amnesia permanente, regresión a estados infantiles y pérdida de habilidades básicas” en los pacientes, quienes no consintieron los experimentos, pero aún así fueron sometidos por orden de la CIA.

La involucración de gobiernos fue crucial: “The Canadian government, through its funding and lack of oversight, enabled Cameron’s work, while the CIA provided the financial and strategic backing” (Marks, 1979). Esta colaboración institucional permitió que los abusos se perpetuaran sin escrutinio.


Silencio mediático y antecedentes legales

A pesar de que el litigio está vivo y esta semana está adelantando pasos grandes en lograr hacer justicia a sus víctimas, la prensa parece ignorar la gravedad y relevancia de la existencia del proyecto MK-Ultra, permitiendo que un caso de violaciones masivas de derechos humanos permanezca en la penumbra.

El proyecto es tan real que en los años 80 y 90, algunas víctimas recibieron compensaciones limitadas: 67,000 USD de EE. UU. en 1988 y 100,000 USD a 77 demandantes de Canadá en 1992, con cláusulas de confidencialidad para que popularmente no se conocieran estas torturas cometidas por ambos gobiernos (el de USA y Canadá).

En 2023, la Corte de Apelaciones de Québec determinó que EE. UU. gozaba de inmunidad, y en mayo de 2024, la Corte Suprema declinó revisar el fallo en un intento de proteger a USA de las torturas que indudablemente infligieron.

Esta demanda colectiva, ahora enfocada en instituciones canadienses, busca superar estas barreras legales, y demandar al menos a Canadá, quienes no tienen la inmunidad que USA logró otorgarse para no responsabilizarse de lo ocurrido.


Palantir y los riesgos de la vigilancia moderna

La falta de atención mediática contrasta con el creciente poder de la CIA, ahora amplificado por empresas como Palantir. Según publicaciones en X, Palantir apoya la Dirección de Innovación Digital de la CIA, proporcionando herramientas de análisis de datos que podrían facilitar una vigilancia masiva sin adecuada supervisión.

Estas tecnologías plantean riesgos de abusos comparables a los de MK-Ultra, pero en un contexto digital más extenso.


Implicaciones y necesidad de supervisión

Este caso resalta tres puntos fundamentales:

  1. Evidencia histórica: La demanda colectiva valida la realidad de MK-Ultra, respaldada por documentos desclasificados, y la complicidad de instituciones gubernamentales y académicas.

  2. Fallo mediático: La escasa cobertura de los medios corporativos refleja la facilidad con que los abusos institucionales pueden quedar ocultos sin escrutinio público.

  3. Imperativo de control ciudadano: Leyes como la Hughes-Ryan Act (1974) y la Intelligence Oversight Act (1980) exigen transparencia, pero su eficacia depende de la vigilancia activa de la sociedad.


Conclusión: la transparencia como defensa

La autorización de esta demanda colectiva no solo busca justicia para las víctimas de MK-Ultra, sino que subraya la necesidad de confrontar la verdad sobre los abusos institucionales, especialmente cuando gobiernos y figuras de autoridad, como Cameron, los facilitan.

El senador Frank Church advirtió en 1975: “We must see to it that this agency … operate within the law and under proper supervision” (Informe del Comité Church, 1976).

Este redescubrimiento judicial de MK-Ultra no solo revive un trauma colectivo, que se trató como alegaciones falsas, sino que plantea interrogantes actuales sobre cómo las instituciones pueden repetir estos abusos bajo nuevas formas tecnológicas de manipulación mental y social, en un contexto donde empresas como Palantir amplifican sus capacidades y se les protege con inmunidad para experimentar en territorio americano, con el peligro de que repitan cosas como los que intenta detener esta demanda.


Fuentes citadas:

  • CBC News. (2023). “Quebec judge authorizes class-action lawsuit against MK-Ultra experiments.”

  • CBC Radio. (2023). “Brainwashed” podcast series. Transcripts: https://www.cbc.ca/radio/podcastnews/brainwashed-transcripts-listen-1.5734335

  • Marks, J. (1979). The Search for the Manchurian Candidate: The CIA and Mind Control

  • U.S. Senate. (1976). Final Report of the Select Committee to Study Governmental Operations with Respect to Intelligence Activities (Church Committee)

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