Rostro de mujer dividido en dos: una mitad con expresión de ira junto a comida chatarra y la otra relajada junto a frutas y vegetales, como representación conceptual de la alimentación y la conducta humana.Rostro de mujer dividido en dos: una mitad con expresión de ira junto a comida chatarra y la otra relajada junto a frutas y vegetales, como representación conceptual de la alimentación y la conducta humana.

Alimentación y conducta humana: el Dr. Norman González advierte sobre ultraprocesados, inflamación y agresividad

Por Redacción Tiva TV | Actívate al Mediodía, con el Dr. Norman González y Joe Vargas

¿Qué relación tiene lo que comemos con la agresividad, la irritabilidad y la capacidad de controlar nuestras reacciones? En Actívate al Mediodía, el Dr. Norman González planteó que la alimentación debe ocupar un lugar mucho más importante en la discusión sobre la conducta humana y la violencia que vemos diariamente.

Durante su conversación con Joe Vargas, cuestionó que se hable de episodios violentos sin examinar qué están consumiendo los niños, los adolescentes y los adultos. Su exposición relacionó la alimentación ultraprocesada, los desbalances del organismo y la neuroinflamación con cambios en el comportamiento.

Neuroinflamación: cuando el desbalance alcanza al cerebro

González comenzó explicando la protección del cerebro mediante el cráneo y la barrera hematoencefálica. Describió el sistema nervioso central como el centro de control del organismo y sostuvo que las alteraciones inflamatorias pueden afectar su funcionamiento.

En su explicación, vinculó la inflamación con la alimentación, los estilos de vida y distintas formas de contaminación ambiental, incluido el exceso de ruido. Planteó que estos factores pueden contribuir a desbalances que repercuten sobre el organismo y la conducta.

Al presentar una revisión sobre inflamación y agresividad, mencionó proteínas reactivas, citocinas proinflamatorias y microglía. Según explicó, las personas con tendencias agresivas pueden presentar señales de inflamación crónica de bajo nivel, y estudios en animales han examinado cómo la aplicación de sustancias proinflamatorias en el cerebro incrementa el comportamiento agresivo.

González relacionó estos procesos con personas que pierden la paciencia, reaccionan impulsivamente y luego se arrepienten. Sostuvo que puede existir un límite de tolerancia a partir del cual el desbalance bioquímico afecta la capacidad de autocontrol.

Una relación que va en ambas direcciones

El invitado destacó que la relación entre inflamación y agresividad puede funcionar “tanto de ida como de vuelta”. Según su exposición, un ambiente hostil puede aumentar las sustancias proinflamatorias, mientras que la actividad inmunitaria y la inflamación también pueden modificar las respuestas agresivas.

Desde ese enfoque, planteó que lo que una familia sirve en su mesa puede formar parte de los elementos que favorecen esos procesos. Su llamado fue a mirar conjuntamente la alimentación y el ambiente en que vive la persona.

Vargas también expresó su preocupación por posibles cambios de irritabilidad y agresividad en personas que utilizan inyecciones para rebajar. Esa intervención formó parte de su interpretación durante la conversación, al retomar el tema de la primera mitad del programa.

Ultraprocesados, azúcar y conducta antisocial

González presentó un resumen de investigaciones en las que, según explicó, los patrones alimentarios occidentales, los ultraprocesados, los azúcares y determinados tipos de grasas se relacionaban con agresividad y conducta antisocial.

Mencionó frituras, productos empacados, bebidas azucaradas, dulces y alimentos con cafeína. Recordó que, al ofrecer charlas en escuelas, observó que muchas de las opciones disponibles dentro de los planteles y en sus alrededores eran productos procesados.

Su cuestionamiento fue directo: si esos productos dominan lo que comen los estudiantes, ¿por qué su alimentación no recibe más atención cuando se discuten los problemas de conducta?

Las investigaciones que presentó en el programa

Entre los trabajos mencionados, González describió uno publicado en Frontiers in Nutrition con 2,212 adolescentes. Señaló que un patrón elevado de consumo de ultraprocesados se asociaba con acoso escolar, agresión psicológica y verbal, agresión física y destrucción de propiedad.

También presentó un estudio de 2026 con 3,206 adolescentes chinos. Según su resumen, determinados ultraprocesados, incluidos alimentos fritos, comida rápida occidental y bebidas azucaradas en algunos subgrupos, se asociaban con mayores puntuaciones de conducta antisocial. Indicó que los resultados variaban según el sexo, el alimento y la situación familiar.

Asimismo, mencionó una investigación con 670 adolescentes, en la que una mayor adherencia al patrón occidental se relacionaba con aproximadamente el doble de probabilidades de presentar puntuaciones elevadas de agresividad. Otro estudio comentado examinó a 212 niñas de 9 a 13 años y relacionó una mayor ingesta de carbohidratos simples, grasas y cafeína con conducta agresiva.

González exhortó a profesores, pediatras, profesionales de salud mental, nutricionistas y dietistas a leer y discutir estos trabajos con las familias.

La responsabilidad del hogar y de las escuelas

Uno de los momentos más enfáticos fue su llamado a los padres a revisar lo que compran y llevan a casa. González sostuvo que servir habitualmente comida chatarra puede contribuir a establecer conductas agresivas y antisociales.

También cuestionó que se responsabilice casi exclusivamente a los maestros o al sistema educativo, sin examinar los hábitos del hogar. Para él, las familias y las escuelas deben participar en la educación alimentaria de los niños.

Recordó que algunos trabajadores de comedores escolares le habían contado que los estudiantes rechazaban alimentos saludables. Su explicación fue que muchos no habían aprendido a comerlos en casa. Vargas añadió que la presentación de la comida y una transición gradual también son factores que deben considerarse.

Ambos criticaron la distancia entre anunciar cambios para mejorar los menús y ponerlos efectivamente en práctica. La conversación reclamó más orientación para los padres, más educación de salud y mejores opciones para los estudiantes.

Lo que la comida chatarra desplaza

González destacó que llenar el estómago con productos de bajo valor nutricional desplaza los alimentos ricos en micronutrientes. Según su explicación, ese patrón puede alterar el metabolismo, favorecer la inflamación y afectar la función cerebral, la regulación emocional y la impulsividad.

Contrastó esa alimentación con frutas, vegetales y legumbres. Mencionó ácidos grasos omega-3, vitaminas y minerales, entre ellos B12, vitamina D, zinc, folato, hierro y magnesio, como parte de la conversación sobre los nutrientes necesarios para la función neuronal.

También aludió a estudios con reclusos en los que, según comentó, aumentar el aporte de vitaminas y minerales mejoró la conducta, incluso dentro de dietas deficientes.

Los protocolos mencionados y el llamado a actuar

Al final del programa, González presentó componentes de sus protocolos, entre ellos un complejo de omega, calcio y magnesio, levadura de cerveza y, en los casos que consideró requeridos, orotato de litio combinado con valeriana. Los describió como parte de su enfoque junto con cambios en la alimentación. Estas menciones se recogen como contenido de la entrevista, sin convertirlas en instrucciones de uso o dosificación.

Su mensaje de cierre fue que los problemas que vemos en la sociedad surgen de una combinación de factores y que la alimentación debe formar parte de esa discusión.

“Así que a instruirse, a poner en práctica y sobre todo a empezar a hacer cambios”, expresó.

La conclusión de González fue un llamado a actuar desde el hogar, las escuelas y la orientación de salud: revisar lo que estamos comiendo y lo que ofrecemos a nuestros hijos, y reconocer el lugar que, desde su perspectiva, ocupa la nutrición en el comportamiento humano.

Para información y citas, en el programa se ofreció el teléfono 787-250-0707. La audiencia también fue invitada a volver a ver la conversación a través de las plataformas de Tiva TV y Rumble.

Enlace al programa:

https://rumble.com/v7g960c-activate-1-octubre-2026.html

 Save as PDF
Avatar photo

ByTIVA