Por José «Joe» Vargas
Mientras los que han seguido el caso de Epstein durante años, esperan que su ex-novia, Maxwell declare en el Concreto sobre que políticos, empresarios y famosos de la farándula, fueron clientes de la red de prostitucion infantil, la jueza federal Robin L. Rosenberg rechazó hoy la petición del Departamento de Justicia para divulgar transcripciones del gran jurado relacionadas con Jeffrey Epstein, el millonario acusado de liderar una red de tráfico sexual de menores.
La negativa se produce el mismo día en que el presidente Donald Trump admitió públicamente, por primera vez, que su nombre aparece “repetidas veces” en los archivos del caso, aumentando la presión y la polémica política.
El fallo mantiene en secreto miles de documentos, pese al creciente clamor público y político por transparencia. Rosenberg alegó que la solicitud, promovida por la fiscal general Pam Bondi, no cumplía con los criterios legales, al no existir un proceso judicial activo que permitiera divulgar el material.
Esto pudiera ser la razón por la que el FBI cerrase el caso de Epstein, pues si el caso no está abierto, permite proteger la identidad de las figuras que son mencionadas entre las que se encuentra Trump y el ex-presidente Bill Clinton.
La conexión de Trump y Epstein
El escándalo ha resurgido con fuerza luego de que Noticel, respaldado por The Wall Street Journal y The New York Times, revelara que el Departamento de Justicia notificó a Trump en mayo de 2025 sobre múltiples menciones de su nombre en los documentos de Epstein.
La notificación se dio durante una reunión privada con Bondi y el vicefiscal general Todd Blanche.
Videos recientemente publicados por The Guardian y The New York Times muestran a Trump y Epstein juntos en varios eventos sociales durante los años 90, incluyendo la boda de Trump con Marla Maples en 1993.
Estas imágenes, junto con una carta subida de tono supuestamente enviada por Trump a Epstein en su 50º cumpleaños, intensifican el escrutinio. Trump ha negado la autenticidad de la carta y demandado al Wall Street Journal por $10 mil millones.
Reacciones Políticas
La decisión de mantener sellados los archivos ha generado indignación tanto entre críticos como seguidores de Trump.
Figuras como Tucker Carlson y Steve Bannon han acusado al Departamento de Justicia de traicionar su promesa de transparencia.
Por otro lado, legisladores demócratas como Ro Khanna y Dick Durbin insisten en que los documentos deben hacerse públicos.
Expertos legales como Elie Honig señalan que los testimonios del gran jurado representan solo una pequeña parte del caso, y que su revelación no garantizaría respuestas contundentes.
No obstante, la controversia ha puesto en jaque la narrativa de Trump, especialmente con el testimonio de Maria Farmer, exempleada de Epstein, quien alertó al FBI en 1996 sobre encuentros inquietantes entre Trump y Epstein.
¿Y ahora qué?
Aunque la jueza Rosenberg autorizó la apertura de un nuevo expediente por interés público, cualquier avance será lento y dependerá de consultar a víctimas y testigos.
Por ahora, el Departamento de Justicia afirma no tener planes de liberar más documentos.
El caso Epstein sigue siendo una bomba política: el silencio judicial, los vínculos pasados de Trump, las imágenes reveladoras y las declaraciones públicas han convertido este episodio en uno de los puntos más sensibles y oscuros de la actual presidencia estadounidense.
Fuentes:
Noticel, The Wall Street Journal, The New York Times, The Guardian, CNN, NBC News, Reuters

